Pocos años después de la fundación de la ciudad de La Plata, en 1896, nace la Escuela Italiana para facilitar la educación de los niños de cualquier nacionalidad. En esa época muchos eran los inmigrantes italianos que llegaban a nuestra ciudad en busca de trabajo, representando una franja importante de la población que trajo consigo un importante acervo cultural que desplegó mediante la creación de sociedades que desarrollaron actividades culturales y sociales.

La Escuela Italiana desde su creación llevó implícito el germen de la biculturalidad, este perfil educativo se proyectó a través de los años, adecuándose a los requerimientos educativos y sociales de la época. En 1954 se funda el Instituto de Cultura Itálica, el que tendrá al correr de los años tres niveles de enseñanza: el Nivel Inicial: “Jardín Paperino”, la E.G.B. “Escuela Italiana” y el Polimodal “Leonardo da Vinci”.

En los años posteriores a su fundación, el Instituto fortaleció su vinculo con Italia mediante una solicitud de "Presa d´atto", trámite mediante el cual el gobierno Italiano toma reconocimiento de una escuela Italiana en el exterior. Esto marcó un nuevo rumbo, ya que el gobierno enviaba docentes desde Italia y comisiones de examen, con el fin de evaluar y acreditar los resultados de los aprendizajes de los alumnos en lengua italiana. Ante una matrícula en crecimiento es que en 1986 el Instituto de Cultura Itálica funda la Escuela de Nivel Medio Leonardo da Vinci, y la modalidad desarrollada fue la del Bachillerato, en el que el idioma italiano se incorporó como materia curricular.

Coherente con el perfil propuesto desde su fundación, en 1993 se propone la ejecución del Plan Integrado Bicultural y Bilingüe de Estudios Argentino-Italiano, concretando así el ideario institucional de integrar ambas culturas; esto trajo aparejado que la Escuela sea reconocida por el Gobierno Italiano como una escuela italiana en el exterior. Posteriormente, con el advenimiento de la Ley Federal en Argentina, y respondiendo a los cambios que se suceden en el mundo, atendiendo al fenómeno de la globalización, este plan se modifica en el Bicultural y Trilingüe, donde el inglés toma el protagonismo como idioma de la comunicación y el italiano de la cultura.